viernes, 15 de junio de 2012

“Hay que convertir al Magdalena en hidrovía”

Esta nota fue publicada el 19 de abril de 2012 en el diario El Heraldo de Barranquilla
Río Magdalena, Barranquilla Atlántico

Lograr reducir al máximo el costo del transporte interno con la rehabilitación de la hidrovía del Magdalena o vía navegable será la única forma de que el país de un gran salto a la competitividad, fue una de las conclusiones de los expertos internacionales de la conferencia ‘Modelos eficientes en el comercio mundial’, que culminó ayer en Barranquilla.

Con las exposiciones de representantes de los puertos de Le Havre, Houston, Nueva Orleans, Hamburgo, la Asociación Latinoamericana de Puertos y Terminales y la Policía Interportuaria de Estados Unidos, los asistentes concluyeron el evento con plena conciencia de lo importante que es la rehabilitación del Río Magdalena.

Tras dos días de charlas orientadas a conocer los modelos eficientes de infraestructura portuaria de otros países así como los temas de seguridad en el marco de los TLC, la Andi seccional Atlántico junto con Basc ( Bussiness Alliance for Secure Commerce, conscientes del mayor reto comercial que está a punto de experimentar el Caribe colombiano con la firma de los acuerdos comerciales, el más próximo por comenzar, el de Estados Unidos, organizaron dicho evento el cual dejó varias tareas pendientes tanto para el Gobierno local y nacional como para el sector privado.

Uno de los exponentes fue Julián Palacio, director de la Asociación Latinoamericana de Puertos y Terminales, un convencido de que la hidrovía será lo único que va a dar un desarrollo importante a la Región, eso si, funcionando de la mejor forma y movilizando una gran cantidad de carga a costos muy económicos. “Barranquilla está en la desembocadura del Río Magdalena, debe ser la principal artería del país, como lo califica el Presidente de la República y eso le da una ubicación envidiable en un país que tiene la industria muy mal ubicada”, dijo.

Palacio también se refirió a las recomendaciones de los expertos internacionales con relación a tener puertos especializados así como lo hacen los países desarrollados que manejan las cargas de volumen y de larga distancia por ferrocarril o por río.

En un intento por convencer a los puertos locales de que la navegación del río Magdalena es más una decisión política, el gerente de Infraestructura Logística y Transporte de la Andi, Édgar Higuera, coincidió en que es el Gobierno quien debe exigir que la carga pesada y extrapesada sea por ferrocarril o río.

Puertos del Caribe colombiano requieren mayor eficiencia

Jay Grant, Dir. policía interportuaria EU
Retos de seguridad en el marco de los TLC. Los Estados Unidos tiene sus propias reglas y básicamente el gobierno colombiano va a trabajar con nuestros oficiales de manera tal que puedan mover los bienes ida y vuelta. Es un proceso continuo dependiendo de los países con los que estés trabajando, pero yo creo que Colombia está en una posición excelente y tiene que trabajar con el mundo y mover su tratado. La otra cosa que hablé sobre los puertos latinos es que están preocupados referente al escaneado.

Los americanos salieron con una regla que dice que toda la carga tiene que ser 100% escaneada, lo que es poco realista porque la tecnología no está en ese punto. Por otro lado, hay maneras de que los puertos de Colombia puedan cumplir con las diferentes reglas. Es lo mismo que cuando alguien quiere traer algo a Colombia. Yo creo que lo que hay en el mundo es cooperación para asegurar que el libre flujo de los tratados pueda darse. Las autoridades trabajarán para examinar los procedimientos de seguridad y para asegurar que haya cumplimiento.

Yo no espero ningún problema, una vez más digo que sus puertos han puesto en marcha mecanismos para avanzar y llenar los requerimientos.

Gary Lagrange, pte. Puerto Nueva Orleans
¿Cómo mejorar la infraestructura portuaria? La mejor forma es desarrollar un programa de mantenimiento del canal de acceso, particularmente en Barranquilla, donde se deben tener fondos para hacer un dragado continuo del río. Por otro lado, debe haber un puerto especializado en contenedores, granel y crucero para promover el turismo. Yo aplaudo la iniciativa que se ha tenido acá con la concesión de los puertos. En el caso de Nueva Orleans, hay un consorcio de cinco puertos en total sobre el río Misisipi, todos trabajamos juntos por eso insistía en que si los puertos colombianos trabajan unidos pueden lograr lo que nosotros hemos hecho que son 500 millones de toneladas al año. El Magdalena tiene mucho potencial y el Plan Maestro que se está haciendo debe ser monitoreado muy de cerca porque creo que va a producir cosas muy buenas frente al TLC. Por eso dentro de mis recomendación está el dragado, la identificación de lo que se produce acá para fines de exportación, pues en Estados Unidos hay una gran demanda por el café especializado. Actualmente recibimos en el puerto exportaciones de la procesadora de café más grande de Colombia.

Susanne Milberg, consultora Pto. Hamburgo
Gobierno es responsable del dragado. El Puerto de Hamburgo representa una de las entradas principales no solo para Alemania, también para el norte y centro de Europa y Rusia. Para poder ser competitivos, nosotros no solo desarrollamos continuamente la infraestructura de nuestros puertos y el Gobierno invierte en la profundización del río porque nosotros somos un puerto fluvial como lo es Barranquilla para poder recibir grandes buques. Al tiempo aprovechamos nuestra posición geográfica desarrollando conceptos muy elaborados sobre el transporte en zonas interiores en el caso del sistema ferroviario. El acceso a nuestros ríos son a 100 kilómetros y es más profundo que el caso del Magdalena en Barranquilla, la profundidad es de 13.5 metros y tenemos una diferencia en cuanto al movimiento. Nosotros sabemos que es responsabilidad del Gobierno el dragado del río y las hidrovías. En Colombia el gobierno debe ser consciente que deben mejorar la infraestructura del río y la parte marítima. En el último año, el Puerto de Hamburgo movió un volumen total de 132 millones de toneladas, de esa cantidad más de 90 millones de toneladas fueron contenedores.

Nelson Balido, Pte. Border trade alliance
A través del comercio se pueden quitar los estereotipos. Colombia tuvo que cumplir muchas metas para que se pudiera firmar el TLC con Estados Unidos. Todavía hay que seguir trabajando en los estereotipos que tiene Colombia con relación al narcotráfico. Nosotros como Border Trade logramos quitar los estereotipos en el Congreso. Mucha gente en Estados Unidos todavía está pensando en la Colombia de hace 15 años. Yo creo que este Tratado no solo va ayudar a crecer la exportaciones entre ambos países, también en quitar esa mala imagen o idea a través del comercio y lo bueno que está pasando con las empresas colombianas. Es de eso de lo que hay que seguir hablando en la prensa de Estados Unidos. Con relación a las labores que adelanta la Dian, es importante que tenga en cuenta las sugerencias de las organizaciones mundiales, debería crear un comité de sugerencias encabezado por el director de aduanas del país, con el fin de que exista un voz de lo que se quiere hacer con el comercio. Por qué no enlistar las sugerencias del sector privado. En EU tenemos mesas de trabajo que ayudan al Gobierno a mejorar procesos de control y fiscalización.

Julián Palacio, Dir. Asociación de Puertos
El Río Magdalena necesita un multimodal. Cualquier país del mundo quisiera tener una vía como el Magdalena, nosotros la tenemos. En casos como Holanda o Róterdam, la logística son los ríos. Cuando hablamos de Róterdam, el principal puerto europeo, el 85% de su carga en granel es movilizado por la hidrovía, es cuando uno se pregunta qué está pasando aquí que tenemos un Rin un Misisipi o un Sena y no lo utilizamos, el río está descubierto lo que hay es que ponerlo a funcionar. Ahora el costo de profundización del río es mucho más barato comparado que cualquier carretera hablando de costo por kilómetro y el mantenimiento es más económico y los beneficios mucho más grandes. Co esto, no se pretende acabar el transporte por carretera, es implementar un multimodal, pues las carreteras son para distancias cortas. El Río necesita un multimodal, y necesita alimentarse de la carretera y eventualmente del ferrocarril. En Holanda y Europa las cargas tienen un vocación específica, no es que alguien quiera transportar por carretera o por río. Eso hace un país organizado, si es una carga de larga distancia y grande volumen como es el carbón debe ir por el río, el mundo nos está obligando a organizarnos.

Édgar Higuera, Gte. Infraestructura ANDI
Infraestructura tiene un atraso de 30 años. Si uno mira el índice portuario del Banco Mundial aparece que nuestros puertos están arriba del punto 100, quiere decir que el puerto número uno de Colombia está en el puesto 102 en calidad. Se han hecho esfuerzos, pero el atraso de la infraestructura colombiana, dependiendo de las zonas, tiene 20 años de atraso y aunque lo que se ha hecho es muy bueno, no se ha recuperado el espacio ni el tiempo. En ese sentido, lo que hay es que traer más inversión, desarrollar nuevas tecnologías y armar una política de corredor integral o corredor logístico. Es decir, que el origen de destino de la carga o la zona de producción esté unido con la zona de salida. Al mirar Barranquilla los camiones tienen que entrar por el centro de la ciudad, por eso se requiere una autopista de carga que le permita entrar por esa vía. En Bogotá, los carros cuando llegan a Soacha se demoran tres horas, de ahí a que hayan corredores especializados de carga. La idea es que se gerencie los corredores del TLC con alguien que tenga información o diga que está pasando en el río o el corredor. El mundo globalizado exige el transporte multimodal o intermodal lo mejor posible para bajar los costos.

Por Jenny Patricia Perdomo

Mi primera publicación en revista



martes, 12 de junio de 2012

Así fabrican los botes inflables más apetecidos del mercado

Esta nota fue publicada en El Heraldo, un ejercicio periodístico para conocer los productos que se hacen desde Barranquilla para el mundo. La infografía fue elaborada por Eduardo Sanín

ABMarineGroup es una empresa venezolana con más 40 años de historia que, cansada de la inestabilidad política de su país y la falta de garantías, se vio obligada a emigrar a otra parte.
 
Fue entonces y después de estudiar varios destinos que esta firma dedicada a la fabricación de embarcaciones decidió hace cuatro años instalar su planta en Colombia, específicamente, en la Zona Franca de Barranquilla.

“Pensando en países cercanos a nuestros destinos como Estados Unidos y el Caribe finalmente se concluyó que Barranquilla era la mejor opción por su ubicación”, contó Hermes García, gerente de la fábrica.

Mano de obra. Cada embarcación demanda un trabajo intensivo en mano de obra. “Por mucho que se quiera modernizar el proceso, su naturaleza es manual en todas sus etapas”, explicó García.

En la fábrica de ABMarineGroup de la Zona Franca, laboran 150 personas, de las cuales 110 son operarios capacitados que se encargan de elaborar las embarcaciones desde la producción de los cascos (la parte dura de la lancha, los flotadores, hasta la instalación eléctrica y mecánica.

Buena parte de la mano de obra está compuesta por técnicos eléctricos, soldadores en aluminio, pintores, personal con habilidades en confección de textiles y zapatería, así como aprendices del Sena, quienes llegan con los fundamentos básicos a la fábrica y allí son entrenados para la fabricación de embarcaciones.

El 99% de la producción de estos botes inflables destacados en el mercado internacional por ofrecer buenas condiciones de seguridad, estabilidad y navegabilidad, se exporta a países como Estados Unidos, Venezuela, Ecuador, Tailandia, Hong Kong, Nueva Zelanda, Australia, Francia, Turquía, Inglaterra, el Caribe, Antillas, Chile, Uruguay, Puerto Rico, Guatemala, Panamá, México, Canadá y Egipto.

“Hemos logrado entrar a nuevo mercados debido a las ventajas que ofrecen estos botes, por ejemplo, tienen mayor capacidad de carga, son más livianos y consumen menos combustible”.

Antes de ser despachados en contenedores, la producción pasa por los respectivos controles de calidad. En un embalaje pequeño pueden caber aproximadamente 40 botes livianos.

Actualmente son los únicos fabricantes en América en hacer embarcaciones semi-rígidos con caso de fibra de vidrio o aluminio de grado marino. La mayoría de los materiales son importados de Europa y Estados Unidos.

“Los cascos de aluminio los hacen muy resistentes y ligeros, ideales para el uso en lagos, ríos y costas rocosas”, explicó el Gerente de la fábrica, luego de dar un paseo por la planta y conocer cada uno de los procesos. Estos son fabricados en aluminio grado marino y son sujetos a rigurosos exámenes realizados por un laboratorio externo.

Elaboración. El flotador es elaborado con un poliéster resistente, cubierto con hypalona-neopreno, apto para todo tipo de clima.

Cada embarcación antes de salir del punto de fábrica, es sometida a exámenes de presión, inspecciones de costuras y pegado.

Anualmente la producción alcanza los 2.500 botes y se pueden encontrar en el mercado en distintos precios dependiendo del modelo, tamaño y fabricación.

Una persona común y corriente que quiera comprar un bote de este tipo, lo puede encontrar en el mercado desde $4 millones, pero si se trata de un embarque de 28 píes, el de mayor capacidad, el precio podría llegar hasta los $80 millones.

Por Jenny Patricia Perdomo

sábado, 18 de febrero de 2012

Yo tenía un botón sin ojal, un gusano de seda,
medio par de zapatos de clown y un alma en almoneda,
una hispano olivetti con caries, un tren con retraso,
un carné del Atleti, una cara de culo de vaso,
un colegio de pago, un compás, una mesa camilla,
una nuez, o bocado de Adán, menos una costilla,
una bici diabética, un cúmulo, un cirro, una strato,
un camello del rey Baltasar, una gata sin gato,
mi Annie Hall, mi Gioconda, mi Wendy, las damas primero,
mi Cantinflas, mi Bola de Nieve, mis tres Mosqueteros,
mi Tintín, mi yo-yo, mi azulete, mi siete de copas,
el zaguán donde te desnudé sin quitarte la ropa.
Mi escondite, mi clave de sol, mi reloj de pulsera,
una lámpara de Alí Babá dentro de una chistera,
no sabía que la primavera duraba un segundo,
yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.
Les presento a mi abuelo bastardo, a mi esposa soltera,
al padrino que me apadrinó en la legión extranjera,
a mi hermano gemelo, patrón de la merca ambulante,
a Simbad el marino que tuvo un sobrino cantante,
al putón de mi prima Carlota y su perro salchicha,
a mi chupa de cota de mallas contra la desdicha,
mariposas que cazan en sueños los niños con granos
cuando sueñan que abrazan a Venus de Milo sin manos.
Me libré de los tontos por ciento, del cuento del bisnes,
dando clases en una academia de cantos de cisne,
con Simón de Cirene hice un tour por el monte Calvario,
¿qué harías tú si Adelita se fuera con un comisario?
Frente al cabo de poca esperanza arrié mi bandera,
si me pierdo de vista esperadme en la lista de espera,
heredé una botella de ron de un clochard moribundo,
olvidé la lección a la vuelta de un coma profundo.
Nunca pude cantar de un tirón
la canción de las babas del mar, del relámpago en vena,
de las lágrimas para llorar cuando valga la pena,
de la página encinta en el vientre de un bloc trotamundos,
de la gota de tinta en el himno de los iracundos.
Yo quería escribir la canción más hermosa del mundo.

Joaquín Sabina

jueves, 8 de septiembre de 2011

¿Qué estamos haciendo los latinoamericanos?

Desde hace varios años nuestros gobiernos se han dedicado a discutir cosas del pasado, sin darse cuenta que se nos siguen pasando las oportunidades de avanzar hacia el futuro. Mientras muchos países del continente asiático innovan, nosotros (los países latinoamericanos), somos arrogantes y creemos que ya lo hemos hecho todo.

Esta reflexión me vino luego de leer el libro ¡Basta de historias! del periodista argentino Andrés Oppenheimer. En él se condensan varias ideas interesantes acerca de la educación y su contexto en Latinoamérica  frente a países como Estados Unidos y, particularmente,  del continente asiático.

Al parecer, nos hemos dedicado más a echarle flores  a las grandes universidades latinoamericanas hasta el punto de convertirlas “en las vacas sagradas de América Latina”, dice Oppenheimer  en su libro, quedando prácticamente blindadas. En una entrevista que el autor argentino le hizo a Bill Gates y de la cual hace referencia en su libro, Gates afirmó que el apoyo gubernamental y privado, la protección de la propiedad intelectual, el capital de riesgo además de otros factores son importantes para que los países incentiven la innovación, pero que la clave de todo es la educación. Algo que se refleja en las universidades estadounidenses y asiáticas, y que nosotros, pocas veces lo analizamos con detenimiento, pues mientras los estudiantes de estas universidades se sienten identificados con las instituciones y transmiten una imagen positiva hacia fuera, los latinoamericanos nos hemos quedado en juzgar el sistema educativo más por su infraestructura o el trato que se recibe que por la calidad académica.

Ahora bien, de las 200 mejores universidades que existen en el mundo, las latinoamericanas aparecen casi al final de la lista, y lo que es peor aún, según datos de la Organización de Estados Iberoamericanos, más del 57 por ciento de los estudiantes de la región latinoamericana prefieren cursar carreras asociadas a las ciencias sociales mientras que apenas el 16 por ciento cursan carreras de ingeniería y tecnología.

Es decir que existen tres psicólogos por cada ingeniero,}.  Los latinoamericanos se están  dedicando a estudiar cosas del pasado. Esto no quiere decir que sea malo, pero comparado con los países que actualmente son generadores de las investigaciones más importantes del mundo, estamos dejando a un lado las carreras que incentivan las innovaciones del futuro.

Un dato preocupante al que hace alusión el autor, solo el 2 por ciento de la inversión mundial en investigación y desarrollo tiene lugar en los países latinoamericanos y caribeños, el resto se registra en países como China, India, Corea del Sur, Estados Unidos entre otros.
Una realidad que nos sumerge a reflexiones muy sencillas, ¿Qué estamos haciendo para mejorar?, ¿por qué nosotros no invertimos en investigación?, pues bien,  la conclusión de Oppenheimer es que mientras países como China y otros asiáticos está mirando hacia adelante con una visión a largo plazo, nosotros, en cambio, nos hemos quedado en el pasado.

Tal parece que nos hemos dedicado a generar investigación en el ámbito académico estatal lo cual está muy alejado de las necesidades del mercado, contrario por ejemplo a países como
China comunista donde el grueso de la investigación  está en el sector privado porque compacta con las  necesidades del mercado y en explorar las oportunidades comerciales.
Según estudios del Banco Mundial que data el texto, los bajos niveles de innovación en Latinoamérica se deben “en gran parte al hecho de que los países de la región no ofrecen suficiente seguridad jurídica, no hay capital de riego para financiar proyectos innovadores y las burocracias estatales requieren tantos trámites para abrir una nueva empresa por lo que muchas empresas desisten.”

Oppenheimer, hace muchas reflexiones  básicamente de lo que estamos haciendo los latinoamericanos, y como él mismo dice, mientras muchos políticos siguen repitiendo como “loros” viejas ideas de que sus países tiene un gran futuro gracias  a sus reservas de petróleo, agua o alimentos, la realidad de los días muestra que la economía mundial está en los productos del conocimiento y los servicios.





domingo, 4 de septiembre de 2011

El Tolima de los abuelos

Al cumplirse los 150 años de existencia del Tolima, varios abuelos rememoran el Departamento a partir de vivencias que quedaron grabadas en su memoria.
Hilda Portela

De de la melodía de Garzón y Collazos, Silva y Villalba pasando por las sinfonías de la música clásica han llegado sonidos nuevos que de repente oscurecen una juventud soñadora que se enamoraba a punta de bellas letras. Así Hilda Portela de 74 años, evoca sus años dorados con grupos musicales de su época que dieron lugar a inolvidables orquestas que al igual que ella también pasaran a la historia.
“Somos muy pocos los que nos gustan los pasillos y las guabinas, se ha perdido el interés por conservar la música vieja” explicó mientras recorre el jardín del ancianato donde hoy vive olvidada por su familia.

De Doyima, el pueblo donde nació no recuerda nada, “estaría muy pequeña cuando me fui a trabajar con una señora que necesitaba de compañía”, cuenta. Y aunque vivió siete años en Bogotá, otro tiempo en Cali probando suerte, regresó a Ibagué extrañando la calidez de la gente.
“En Cali recuerdo haber trabajado con una familia que no me trataba muy bien yo siempre decía que me regresaba para el Tolima, pero me decían que no porque era un departamento muy violento”, dice Hilda.
Sin importar los comentarios que escuchaba de su tierra Hilda regresó a trabajar como empleada doméstica con una señora que la invitó a recorrer varios municipios del Tolima entre esos Espinal.

“Me encanta la lechona ni que decir del tamal, aquí (Jardín de los abuelos) en diciembre nos dan esa comida, la disfruto mucho y me recuerda mucho ese pueblo”.
Para esta abuela sin duda, el Departamento de antes y el de ahora han marcado un cambio gigante. “La transformación urbanística que se ha vivido en los últimos años es una apuesta por la modernidad para no estar en la cola de otras regiones como Antioquia, Valle o Cundinamarca”, resalta.
Los gobiernos de los últimos tiempos han hecho una labor importantísima, por el desarrollo se la región pero hay otras consideraciones – dice Hilda que continúan cobrándole al Tolima “muchos de vida”.

“La violencia está más marcada que nunca, la gente tiene muchas creencias vanas y diversiones raras que sin uno se pone a pensar son las razones para que la gente hoy día sea menos tolerante”, expresó Hilda.

Asened Cuestas
La historia del Tolima se hacía sangre cuando Asened Cuestas a penas era una niña. Y aunque han pasado muchos años de abandonar la vereda Mateo en el Líbano, el lugar donde nació, asegura que por nada del mundo volvería, pues en su memoria y en su corazón ha quedado el rechazo de una injustificable guerra.
La violencia desatada por los grupos armados en el territorio colombiano no sólo desató el terror, también recuerdos de asesinatos, capturas y crueldad que, con el pasar de los años siguen represados en la memoria, manifiesta Asened a sus 70 años.
Ante tanta violencia no tuvo remedio que huir. “Yo me fui a los 10 años y llegué al pueblo (Líbano) a trabajar como empleada doméstica, después de eso jamás regresé y tampoco volví a ver a mi madre”.
Los años fueron pasando y sin planear terminó “mezclada “con los violentos a lo que tanto temía.
“Yo tuve más hermanas, y el compadre de mi cuñado era comandante de la guerrilla, me acuerdo como llegaba con sus hombres y en un acto de crueldad les sacaban a las mujeres embarazadas sus hijos y a los campesinos de las veredas les quitaba los dedos. Al final tuvo que remorderle mucho la conciencia y sufrió mucho antes de morir pues casi que ni podía comer”, señala Asened.
Pero la peor época fue en los años 50, cuando subió al poder Gustavo Rojas Pinilla. “Parecía no existir nada más que violencia”. Ahora, cuando han pasado tantos años el Tolima es diferente y ha marcado una evolución del resto de departamentos.
El golpe de Estado en 1953 desató una de las más importantes rutas que si bien para Asened fue devastadora al prolongar un largo periodo de guerra, calmó los ánimos de los partidos políticos que se peleaban en aquella época.
Ahora que recapitula su vida y menciona la guerra que sumió al país en una barbarie, se ha configurado una Colombia que si bien “no es un remanso de paz”, “ya no se escuchan los disparos y las amenazas”, termina esta abuela, quien vive ahora en un hogar de ancianos olvidada por su hija.


Antonio María Perdomo Sánchez
Como un pueblo grande que durante las últimas dos décadas ha duplicado el número de carreteras y avenidas distingue Antonio María Perdomo a su entrañable Tolima.
“Francamente estábamos llenos de potreros, no había definición de calles y carreteras, en el caso específico de Ibagué, el barrio Jordán no se puede ni describir con lo que tenemos ahora, es una belleza” ,expresa.
Toda su vida manejó transporte público lo que le permitió conocer varios lugares del Departamento y de Ibagué, principalmente. Y agrega: “anteriormente había muchas pandillas de malhechores, pero la cosa ha disminuido bastante, por lo menos ya pueden trabajar las busetas y las autoridades le han puesto coto a la delincuencia”.
Para este abuelo de 82 años, los capítulos más tristes del Tolima se relacionan con el conflicto armado. Los días en que Chaparral, Planadas o San Antonio se convirtieron en tomas para sucumbir en el dolor. “La vida humana es lo importante sin embargo, ellos no tuvieron consideración”, expresó al referirse a los periodos del conflicto armado como los actos más grandes de irracionalidad.
Hoy, al cumplirse 150 años de vida del Departamento, más allá de los homenajes y de lo protocolario, Antonio recuerda el compromiso de que ninguno se le puede arrebatar la vida o cohibido de la libertad. “Que si hemos avanzado, eso es cierto, pero no olvidemos que si bien varias zonas se han recuperado, vivimos alertados producto de tonta guerra que ha cobrado también la vida inocente de nuestros niños y jóvenes”.

Zoila Rubio
Para Zoila Rubio, su amor por el Tolima supone una larga lista de gratos momentos. Entre ellos uno de los que más destaca tiene que ver con las fiestas de San Pedro, cuando la alegría se apodera de los rostros, la música y los juegos artificiales contagian de felicidad hasta al más de los aburridos, dice la abuela.
Desde hace cuatro meses que vive en un hogar para ancianos, se declara unas veces feliz y otras no tanto. “Me gusta estar aquí porque tengo varias amigas, pero a también me aburro porque las abuelitas pelean mucho”, expresa Zoila aduciendo que no tenía a otro lugar y que su última patrona pensó que ese era el mejor lugar para ella.
Y mientras ocupa su tiempo deshilachando tela para hacer cojines, jugando o bailando, dice que le gustaría que fueran más a verla y extraña cuando en su juventud iba con “un canastico repleto de comida hasta la plaza Manuel Murillo Toro a echarle comidita a las palomas”, luego se encontraba con algunas amigas y se iban para misa.

Margarita Carvajal
Margarita Carvajal de 80 años es paisa, nació en Pereira pero prácticamente toda su vida la ha vivido en Ibagué.
“De joven solía salir mucho a los bailaderos, pues me gusta bailar arto pero como todo en la vida lo bueno también se acaba”.
Para Margarita en el caso de Ibagué son varias de las cosas que parecen haber permanecido intactas con el pasar del tiempo. “Aquellos vendedores que permanecían a las afueras de la Catedral o en la plaza de la ciudad me recuerdan el ayer”, dice Margarita.
Arquitectónicamente, Ibagué no es que haya avanzado mucho – argumenta – Más bien cree que se quedó estancada por culpa de los malos gobiernos. Reconoce la construcción de avenidas que le dieron un vuelco a la ciudad. Sin embargo, y pese a que muchos pensarían que esta mujer de avanzada edad vive más pendientes de sus males que de lo que pasa con la ciudad, opina de manera sorprendente que Ibagué podría ser “una floreciente ciudad de negocio si se pensara más en avanzar en mejorar las infraestructuras y aumentar las construcciones”.

lunes, 25 de julio de 2011

El reto de trabajar y ser mamá al tiempo

Las mujeres hace rato dejaron el rol de ser únicamente mamás. Ahora son vendedoras, administradoras, de hecho es usual verlas hasta conduciendo taxis o busetas.
  
 Los papeles cambiaron y es curioso ver cómo aumentan los casos de mujeres que, a pesar de tener esposo, son jefes de hogar y sostienen el mismo tras su incorporación al mercado activo.
    Y aunque todavía se habla de una sociedad machista, lo cual hace que el camino laboral de la mujer esté lleno de tropezones, en Ibagué es notorio cómo un número de profesionales han logrado situarse en puestos importantes en las administraciones públicas o de empresarias privadas y están ocupando puestos de alto rango. Por nombrar algunos ejemplos: la directora de Cortolima, Carmen Sofía Bonilla; la secretaria de Hacienda del Tolima, Olga Lucía Alfonso; la secretaría de Apoyo a la Gestión de la Alcaldía, Martha Peña; la gerente de Infibagué, Adriana Magaly Matiz, y la gerente del banco BBVA y gestora Social de Ibagué, Silvia Ortiz.
    Y aunque  cada vez cobra más fuerza la participación femenina en el mercado laboral, de acuerdo con la economista Mónica Calderón, coordinadora del programa Ibagué, Cómo Vamos,  persisten grandes diferencias entre hombres y mujeres en lo que respecta a indicadores laborales.
    Basándose en los datos del Dane para el trimestre marzo-mayo de 2011, Calderón resalta la diferencia en el ámbito nacional de la tasa global de participación de 74.5 por ciento para el caso de los hombres y del 51.9 por ciento para las mujeres. “Esto indica que todavía la mujer está dedicada a labores propias de su género, como ama de casa y cuidado del hogar. Por otra parte, mientras que la tasa de desempleo para los hombres fue de 8.6 por ciento,  para las mujeres fue de 14.6 por ciento, y consistente con estas cifras, la tasa de ocupación para los hombres fue de 68.1 por ciento, mientras que para las mujeres fue tan solo del 43.1 por ciento. “Estas cifras reflejan que las diferencias persisten y que hay que hacer más esfuerzos para mejorar el acceso de la mujer al mercado laboral”, señaló la economista.
    Datos del Observatorio de Empleo del Tolima revelan la brecha existente en la tasa de desempleo: mientras en los últimos años (2008, 2009 y 2010) la tasa de desempleo de los hombres se ubica en promedio entre el 12 y 15 por ciento, la de las mujeres sostiene un rango de entre el 18 y 20 por ciento.
    Para el economista de la Universidad del Externado Ramiro Gálvez Aldana, detrás del acceso de las mujeres al mercado laboral existe una serie de elementos claves, como la educación, que terminan por condicionar la vinculación de las mujeres al trabajo.
    “Está claramente establecido el crecimiento de la matrícula tanto en secundaria y nivel universitario, eso es una muestra de lucha a pesar de que todavía existe una gran cantidad de mano de obra más bien poco calificada que incide en cualquiera de los campos”, señaló el profesional.
    Ahora bien, ser mujer tiene un precio, lo cual implica puntos de discriminación: uno es, destaca el economista, el salario. “Estudios han demostrado que las mujeres ganan por debajo del 30 por ciento de lo que devengan los hombres, fuera del acoso sexual al que muchas se ven sometidas como resultado del  machismo”, añadió Gálvez Aldana,  reconociendo la participación femenina en distintos cargos y sus capacidades para enfrentar diferentes temas. “La Directora de Cortolima  es buen ejemplo”, reconoció.

Discriminación de género
La desocupación femenina en Ibagué es superior a la masculina. En promedio la tasa de desempleo masculina es 16.60 por ciento y la femenina de 25.63 por ciento, es decir, existe una brecha de 9.02 puntos porcentuales. En el caso del total para las áreas metropolitanas, la brecha es de 4.94 puntos, subraya una reciente investigación hecha por María Angélica Mora y Óscar Andrés Espitia Lombo, estudiantes de Economía de la Universidad del Tolima, cuyo fin es identificar, a partir de la utilización de herramientas de tipo empírico, ciertos rasgos que lleven a respaldar la hipótesis acerca de la existencia de discriminación de género en el mercado laboral de Ibagué.
Otro dato interesante que arroja este estudio es la brecha entre las remuneraciones al trabajo que perciben los hombres y las mujeres. Para el año 2008, el análisis del promedio de los salarios para el total de hombres y mujeres ocupados de la ciudad registra un diferencial a favor de ellos, siendo 19 por ciento superior al de las mujeres. El informe también añade que las mujeres trabajan en promedio más horas que los hombres (6.4 por ciento horas más) y que los años de educación promedio de hombres y mujeres ocupados en la ciudad son casi iguales (8.8 y 8.7 años, respectivamente).

¿Dónde se concentra la presencia femenina?
Señala el estudio de los estudiantes de Economía de la Universidad del Tolima que las mujeres han sufrido en mayor medida los efectos de la flexibilización laboral, dado que se encuentran sobrerrepresentadas en aquellos empleos con vínculos laborales más inestables y desobligantes, y con menor rango y jerarquía. En la capital tolimense, el trabajo por cuenta propia se ha convertido en la alternativa laboral por excelencia para las mujeres, dado que su peso en el total de la ocupación femenina, 38 por ciento, supera a la proporción de hombres ocupados bajo esa modalidad, 31.3 por ciento. Por otro lado, la posición ocupacional servicio doméstico sigue concentrando un porcentaje bastante significativo de la ocupación femenina en la ciudad de Ibagué, 10.5 por ciento en el año 2001, siendo la disminución de su peso irrisoria para el año 2008. Los hombres ubicados en esta categoría, para el último año, solamente representaban el 0.17 por ciento del total de ocupados.  Entre las personas que son analfabetas, ningún hombre se encuentra trabajando en servicios domésticos; sin embargo, el 7.61 por ciento del total de mujeres ocupadas se dedicaba a esta labor, en el año 2008. Ahora, son las mujeres con estudios incompletos de secundaria las que representan un mayor porcentaje dentro del total de ocupadas en esta posición ocupacional, registrando un 45.89 por ciento, circunstancia que mejora al terminar los estudios medios, pues disminuye su participación a 11.90 por ciento.
Si las mujeres inician la educación superior inmediatamente el porcentaje se reduce a 3.38 por ciento hasta desaparecer, cuando se encuentran en niveles superiores de escolaridad. Por tanto, se confirma la importancia de los estudios superiores para que las mujeres accedan a otras posiciones ocupacionales de mayor rango.


Política de inclusión
Así como los indicadores laborales muestran grandes diferencias entre hombres y mujeres, históricamente en materia de salarios las diferencias también se han sostenido entre los dos géneros, aduce la economista Mónica Calderón. De acuerdo con investigaciones realizadas por distintas firmas en Colombia, incluyendo el Banco de la República, titulada “Diferencias salariales en el mercado de trabajo formal en Colombia”, las mayores diferencias se presentan en el caso de los técnicos, auxiliares, obreros y operarios, lo que sugeriría que el nivel educativo también juega un papel fundamental a la hora de poder acceder al mercado laboral y a empleos de calidad. “En ese sentido se podría afirmar que una política de empleo que beneficie a las mujeres debe venir acompañada de una política educativa de mayor inclusión para este género”, indicó la experta.